Jirafas ardiendo y telefonos- Las siete artes
Lo primero en lo que nos fijamos es que el título no corresponde a lo primero que se ve en la foto. En este cuadro Dalí vuelve a poner en práctica el surrealismo. Primero se ve una mujer y una especia de monstruo creado por Dalí. La mujer está en el lado izquierdo de la pintura, es rubia con el pelo rizado y está desnuda. Está enrollada por teléfonos y no tiene rostro. El otro personaje, Dalí lo crea como si fuese un monstruo. El monstruo está en el lado derecho del cuadro y es un teléfono muy antiguo con un ojo muy grande por le cual sale un rayo mirando a la mujer que le mira también. Tiene las pestañas muy largas y piernas de hombre. La mujer es más pequeña que el monstruo y esta inclinada hacia él entregándose con los brazos. El monstruo la mira de vuelta y la lanza un rayo de color amarillo. Los colores predominantes son colores cálidos. Arriba a la derecha hay una especie de nube de color gris que llega hasta la mitad del cuadro pero la parte de la nube que esta mas hacia la derecha son llamas. Los personajes se encuentran en un desierto en el cual no se ve nada más que tres pequeñas girafas al fondo ardiendo. Mientras el estaba trabajando en estos cuadros se produjo el accidente del dirigible alemán Hindenburg en Lakehurst, EEUU. Los periódicos reflejaron las escalofriantes imágenes de la aeronave en llamas. Dicen que al ver las imágenes del zepelin incendiado al lado del embarcador, Dalí aplicó su método paranóico-crítico y lo transformó en las jirafas en llamas que Dalí calificó como una representación de los monstruos del apocalipsis.
Las jirafas en llamas también podrían considerarse como un símbolo de lo absurdo de la existencia humana en el mundo moderno. El monstruo podría ser como un reflejo de la sociedad moderna, una sociedad tecnológica en la cual todos estamos sometida a ella como aparece la mujer en el cuadro entregándose al monstruo y siendo enrollada por sus teléfonos como si estuviera atrapada en ellos. La mujer da una sensación de velocidad si nos fijamos en sus piernas. Esto nos daria a entender que el ser humano esta sometido al tiempo, a lo fujaz. El ojo del monstruo (que representa la sociedad moderna) con el cual está disparando un rayo hacia la mujer refleja que la sociedad de hoy en día nos controla constantemente y lo ven todo. Toman control sobre nuestras vidas como a esta mujer.

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